sábado, 8 de abril de 2017

47 Meters Down (2017) | Review


Sorprendentemente asfixiante y desgarradora

Aprovechando que estoy con reviews, voy a aprovechar para hablar de una película que llevo siguiendo casi un año y que ayer por fin pude ver.

Se trata de 47 Meters Down, una película británica que quedó eclipsada por el estreno de Infierno Azul, ya que ambas se centran en la misma temática y fueron anunciadas por las mismas fechas, quedando esta película en segundo plano, afectando así a su estreno, que ha sido bastante turbulento.

La verdad es que el principal motivo por el que quería ver la película era que la protagoniza Mandy Moore, que, como ya saben, por todas las veces que lo he comentado, sobre todo últimamente, es una de mis mayores debilidades. Si le suman la temática de tiburones asesinos, que también les he dicho con anterioridad que me apasiona, era inevitable que me interesase por esta película.

Además, la primera vez que oí hablar de ella fue a principios de 2016, antes de This Is Us, y Mandy estaba bastante desaparecida, siendo su papel como Rapunzel en Enredados su último gran papel, por lo que tenía muchísimas ganas de verla, pero nunca supe más de la película y, tras un año de grandes películas, esta desapareció completamente de mi radar.

Ayer, durante un descanso del proyecto en el que estaba trabajando, volvió a aparecerme el trailer en YouTube y me puse a investigar sobre ella, ya que ya hace como un año que debería haberse estrenado y en la sección de comentarios había bastante gente diciendo que ya la había visto y yo no podía creer que me la hubiese perdido.


Al parecer, seguramente por miedo a ser eclipsada por Infierno Azul, el estudio planeó su estreno en DVD en lugar de llevarla a los cines, pero hubo un error de comunicación con Amazon, que vendió algunas copias bajo el título de In The Deep, título que se le iba a dar en Estados Unidos a la película.

Tras el éxito de su competidora, el estudio encontró un nuevo distribuidor y se le volvió a cambiar el título por el original, 47 Meters Down, planeando así su estreno en cines este año, concretamente el 23 de junio, concordando con la famosa Shark Week del Discovery Channel.

Entre todo este caos de distribución, la película se filtró en internet y, obviamente, no podía aguantarme más sin verla y anoche mismo la vi.

Bueno, después de todo este rollo que les he echado, lo siento pero quería ponerles en situación, hablemos de la película, que, en mi opinión, es una auténtica joya.

Como les comenté en su día en mi review de Infierno Azul, que pueden ver aquí, el género de tiburones dio un gran paso con esa película, pero, teniendo en cuenta que ambas fueron hechas prácticamente a la vez, ahora no puedo evitar pensar que es un éxito que deberían compartir, ya que ambas tratan a los escualos desde un punto de vista diferente y me parecería injusto que la gente que no esté al tanto de todo lo que les he comentado arriba la tache de una copia o que quiera imitar el éxito de la anterior.


La trama sigue a dos hermanas (Mandy y Claire Holt) de vacaciones en México que, tras una noche loca, deciden, a la mañana siguiente, embarcarse en una aventura y bucear con tiburones blancos. La jaula cae 47 metros tras soltarse el cable y ambas tendrán que trabajar codo a codo para salir de una de las situaciones más terroríficas que yo podría imaginarme antes de que se les agote el oxígeno y sin ser devoradas por los tiburones.

Aunque al principio los personajes parezcan planos y aburridos, pronto empezarás a empatizar con ellas y desde que empiezan a luchar por su supervivencia no podrás evitar sufrir tanto como ellas y desear que consigan salir de esa escalofriante situación. Todo esto gracias en gran parte a las actuaciones, que, aunque repito que no soy objetivo con Mandy Moore, creo que ambas actrices bordan sus papeles, sobre todo teniendo en cuenta que ruedan el 80% de la película en un tanque.


Lo que más me ha gustado de la película es que, a diferencia de todas las demás del género, es realista y no trata a los tiburones como bestias asesinas y vengativas, tomando estos un segundo plano y haciendo que factores como el tiempo o la falta de oxígeno generen la tensión necesaria para que te sientas asfixiado y sin respiración desde que caen al fondo del océano hasta el final de la película, creando así una atmósfera de terror realmente desgarradora.

Las protagonistas son tan humanas como los espectadores y, a diferencia del personaje de Blake Lively en Infierno Azul, no son super mujeres con super cerebros ni super cualidades físicas e intelectuales, actuando como lo haría cualquier persona normal, aportando así más realismo a la cinta.

Además cuenta con unos planos submarinos fenomenales y un tono oscuro que ayuda a crear esa atmósfera de tensión que te atrapa y no te suelta. Los tiburones son de los más realistas que he visto en este tipo de películas y nos dan algunos buenos sustos.

A mí personalmente me ha encantado y no me esperaba encontrarme con un producto tan excelente. Si Infierno Azul me pareció un gran paso esta película es una zancada monumental para un genero muy desprestigiado y recomiendo a todo el mundo que la vea.

La verdad es que hacía mucho tiempo que no sentía tanta angustia viendo una película y me ha parecido una auténtica joya. Tiene algunos fallos sí, pero a mí me ha sorprendido muchísimo y espero que se convierta en un éxito comercial y con el tiempo en una película de culto, ya que lo merece.

Nota: 9/10

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